El mito del alto consumo de la calefacción
Es una de las dudas más frecuentes en los foros de climatización y una preocupación constante en la mente de los usuarios cuando llega el invierno: “Tengo miedo de poner el aire acondicionado en calor porque dicen que gasta muchísimo más que en verano”. Esta creencia popular, heredada de la época en la que nos calentábamos con radiadores de barras rojas al rojo vivo (resistencias eléctricas), está completamente equivocada si tienes una bomba de calor moderna.
¿Cómo gasta la luz un aire acondicionado?
Para entender si gasta más en modo frío (refrigeración) o en modo calor (bomba de calor / calefacción), debemos entender que la máquina Inverter no “fabrica” calor usando resistencias, sino que usa un compresor para robar energía del exterior y meterla dentro.
El Modo Frío (Verano)
En verano, si tu salón está a 30ºC y quieres bajarlo a 25ºC, la máquina tiene que esforzarse para robar el calor interno de tu casa y “escupirlo” hacia la calle. El compresor eléctrico situado en la terraza tiene que funcionar a un ritmo alto constante para condensar el gas y realizar este intercambio térmico, especialmente porque en la calle el sol está incidiendo directamente sobre la chapa del motor exterior, dificultando que pueda expulsar ese calor.
El Modo Calor (Invierno)
Sorprendentemente, el modo calor suele consumir MENOS electricidad que el modo frío en la inmensa mayoría de España. En invierno, la máquina invierte el flujo del gas (gracias a la válvula de 4 vías). Roba el “calor” que hay en el aire helado de la calle y lo inyecta dentro de tu casa. El ratio de eficiencia (COP en calor frente a EER en frío) es casi siempre superior en calefacción. Por ejemplo, por cada kilovatio eléctrico (1 kW) que le pagas a la compañía eléctrica, la bomba de calor te entrega unos 4 kW de potencia frigorífica en verano, pero puede entregarte hasta 4.5 kW o 5 kW de potencia calorífica en invierno.
La excepción a la regla: El hielo
Solo hay un escenario donde el modo calor gasta más luz: cuando vives en zonas extremas de montaña (donde la temperatura en la calle baja de -5ºC). A esas temperaturas, la humedad de la calle se congela sobre las aletas del motor exterior. Para no romperse, la máquina debe realizar “Desescarches” automáticos, lo que implica detener la calefacción en tu salón e invertir el ciclo brevemente para derretir el hielo de la calle. Esas arrancadas y paradas disparan el consumo eléctrico.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Es más barato calentar la casa con el aire acondicionado o con radiadores eléctricos?
Sin ninguna duda, con el aire acondicionado (bomba de calor). Un radiador eléctrico de enchufe tiene una eficiencia del 100%: si le das 1kW de luz, te da 1kW de calor. La bomba de calor tiene una eficiencia del 400%: si le das 1kW de luz, “roba” del aire de la calle y te da 4kW de calor. Es matemáticamente cuatro veces más barato calentarse con el aire acondicionado.
¿Por qué al encenderlo en modo calor tarda tanto en salir aire?
Es la función “Anti-Aire Frío”. En verano, si lo enciendes echa aire fresco al instante. En invierno, si encendiera el ventilador al momento, te tiraría aire frío de la habitación a la cara. La máquina enciende su compresor, calienta el gas en silencio durante unos 3 o 5 minutos, y solo cuando detecta que el serpentín interior está hirviendo, arranca el ventilador para darte confort desde el segundo uno.
¿A qué temperatura debo ponerlo en invierno para que gaste poco?
La temperatura ideal de la calefacción recomendada por el IDAE es de 21ºC. Subir el mando a 26ºC en invierno no es necesario, reseca horriblemente la garganta y disparará tu factura un 30% a final de mes.

